viernes, 23 de octubre de 2009

489 - La Paz de Excalibur y el Pretor Vengativo

Tras las victorias conseguidas en Francia y Logres, Uther se ve capaz de enfrentarse con su mas temido enemigo: el Duque Gorlois de Cornualles. Sin embargo, llegan noticias de que en el norte, Octa y Eosa, hijos del famoso Rey Hengist de Kent que antaño muriese bajo la espada del Edol de Gloucester, habían tomado tierra en el norte, con lo que los ejércitos de Lindsey son ordenados a retenerlos. El resto han de acudir a la llamada de Uther para combatir a Gorlois.

El sitio de la batalla está elegido, sin embargo pronto se dan cuenta que el número de caballeros que han acudido es sensiblemente más bajo de lo esperado, con lo que posiblemente no haya suficiente para combatir al poderoso duque. En una pequeña depresión con un frondoso bosque, ambos ejércitos se encuentran. Por un tiempo se vigilan y la tensión se puede sentir en el ambiente. En un momento dado Uther con su grupo de confianza y Gorlois se encuentran en el centro del valle. Uther extrae a Excalibur de la vaina, y ante la sorpresa y el murmullo general, Merlin grita:

"¡ Admirad la Espada de la Victoria ! ¡Excalibur!, Forjada cuando el mundo era jóven, y pájaros, y bestias y flores eran como el hombre. Y se tenía la muerte por un sueño..." Da la palabra a Uther y este responde, "¡ Una tierra, un rey ! Esa es mi paz, Cornwall". Ante la tensión reinante, Cornwall, mirando a sus vasallos responde "Si yo, cedo ante el poder de la Espada, ¿Vos en que cedereis?". Uther, tocado en su orguyo "¿Ceder yo?", sin embargo Merli parece aconsejarle algo al oido, y Uther responde, "La tierra que desciende hasta el mar será vuestra, si os sometéis a la voluntad del Rey". En esos precisos momentos la espada comienza a mostrar su poder, y Gorlois junto a sus caballeros no les queda otra que someterse "¡Hecho!". Ante el alboroto y el gozo general, todos los caballeros celebran una gran fiesta en las llanuras de Devon.


Tras la fiesta, los caballeros son enviados al norte, para apoyar a Lindsey a combatir a Octa y Eosa. Saben que Octa y Eosa no piensan presentar batalla todavía, con lo que lo más seguro es que se planteará una guerra de escaramuzas. Cuando viajan al norte se encuentran con que un señorío ha sido tomado por un grupo de soldados extrangeros, que abusan de los lugareños y se muestran de manera hostil. Tras un primer intercambio de insultos, comienza el combate. Se trata de un grupo de romanos franceses, reducto del ejército del pretor. Sin embargo el cabecilla parece demasiado seguro de si mismo, como si ostentara un gran cargo, y además lucha con una fiereza brutal. Resisten, a pesar de su embriaguez, la primera carga de los caballeros, e incluso el cabecilla deja fuera de combate de una grave herida a Sir Miles. Sin embargo entre el corpulento Maurel, Delivant y el resto acaban con el grupo de aguerridos combatientes, que no resultaron otros que el pretor Syagrius y su hueste.

En Invierno las noticias de la caída de Syagrius ante Claudas y la huida a Britania se mezclaron con la noticia de la muerte a manos de Sir Maurel. El renombre de los Caballeros de la Espada crecía...

No hay comentarios:

Publicar un comentario